Las crisis
8 años atrás
Las crisis en el amor son imprescindibles. Solo a partir de transitar por diferencias y de expresar ciertos enojos e insatisfacciones es que la vida amorosa se renueva. Veo muchas parejas que prefieren silenciar esas crisis mantener el “como si” de un bienestar inexistente. Y así en ese vínculo comienzan a encapsulase emociones negativas: mal camino. El amor es metamorfosis permanente, y las placas tectónicas precisan de movimientos sísmicos para ir acomodándose.
El amor son movimientos de equilibro y desequilibrio, los ajustes en el territorio de la convivencia, o con cuestiones de crianza, se producen desde esas tensiones inevitables. Es claro que si esas crisis se prolongan demasiado, o si las discusiones o el tono emocional sube a un volumen demasiado alto, la pareja corre riesgo. Pero ese es el arte de lidiar con las diferencias, que son esperables, somos humanos. Pero no le temamos a las crisis, son motor de cambio siempre. Pueden empujar a una ruptura, si claro: a veces el amor termina. Pero no es una crisis lo que desencadena ese final, sino algo más profundo que venía silenciándose.